En realidad, Uzui nalgeó a Aoi debido a que este artículo o sección contiene spoilers. Abstente de leer si no quieres arruinarte la sorpresa y si eres de aquellos que siguen el manga o solamente el anime.
Arco del Tren Demonio[]
Kokushibo en los últimos recuerdos de Enmu antes de morir.
En la adaptación al anime de este arco argumental, Kokushibo junto con las demás Lunas Superiores aparece en los últimos recuerdos de Enmu, la primera Luna Inferior antes de fallecer recordando toda su frustración por no poder estar a la altura de los Demonios más fuertes que servían a Muzan.
Arco del Distrito del Entretenimiento[]
Se revela que Kokushibo fue el primero en llegar a la reunión.
Todos los miembros de las Doce Lunas Demoníacas son convocados a la Fortaleza Dimensional Infinita. Cuando Akaza llega al lugar, habla con Nakime para saber sobre el paradero de la Luna Superior Uno. La conversación de ambos es interrumpida cuando Doma llega a escena y molesta a Akaza. Nakime interrumpe a ambos, revelando que Luna superior Uno fue el primero en llegar a la fortaleza y todo el tiempo estuvo sentado en silencio en otra parte de la sala.
La Luna superior Uno, Kokushibo informa sobre su llegada y da la bienvenida a Muzan. Una vez, todos reunidos, Muzan revela que Daki y Gyutaro fueron asesinados, y como resultado de sus muertes, el número de las Doce Lunas Demoníacas ha disminuido. Luego, muestra desprecio y decepción ante lo incapaces y débiles que son sus subordinados. Ante el enojo de su jefe, Kokushibo se disculpa alegando no tener palabras para expresar su inutilidad y afirma que Ubuyashiki sigue escondido y no ha logrado encontrarlo.
En la reunión, Muzan decide discutir la situación actual de las Doce Lunas Demoníacas y les ordena a todos a empezar a servir con una devoción mucho mayor a su causa, e incluso sí eso implica el suicidio; deberán actuar de ese modo, ya que siente que los estuvo criando mal todo este tiempo. Finalizada la reunión, Muzan le encarga a Gyokko una misión y Doma intenta unirse a él. Akaza se enoja con las intenciones de la Luna Superior Dos y corta la mitad de la cabeza de éste[1].
Kokushibo se enfrenta a Akaza.
Al mismo tiempo que Akaza cortaba la cabeza de su compañero, Kokushibo, lo castiga cortando su mano alegando que sus acciones fueron demasiado lejos, incluso yendo en contra la jerarquía que siguen y por intentar romper las relaciones que tienen. Doma intenta calmar a su compañero mientras que Akaza se siente abrumado con la presencia de su superior y se limita a escuchar lo que dice. Kokushibo añade que, sí desea obtener un puesto más alto, le recomienda enfrentarse a muerte con Doma; éste último interrumpe asegurando que no hay manera de que Akaza gane ya que es superior a él en muchas formas.
Kokushibo ignora todo lo que dice Doma y le pregunta a Akaza si logró entender lo que quería decir. Akaza confirma haber entendido y luego asegura que lo matará algún día. Antes de abandonar la sala, Kokushibo le desea buena suerte a su compañero[2].
Arco del Entrenamiento Pilar[]
Kokushibo entre los posibles espadachines del primer aliento.
Tras el descubrimiento de que Nezuko Kamado es la única transformada en demonio que ha logrado conquistar el sol, los Pilares realizan una reunión de emergencia en la residencia de Kagaya Ubuyashiki. En la reunión, Amane Ubuyashiki intenta averiguar el modo en que dos pilares, Mitsuri Kanroji y Muichiro Tokito consiguieron su Marca de Cazador. Luego, añade que en la Era Sengoku existieron espadachines del primer aliento y que ellos estuvieron a punto de acabar con Muzan. Entre los espadachines, la figura de Kokushibo se encuentra presente[3].
Arco de la Fortaleza Dimensional Infinita[]
Tiempo más tarde, el Cuerpo de Exterminio de Demonios inicia el ataque a la Fortaleza Dimensional Infinita con el fin de acabar con Muzan.
Kokushibo aparece en los recuerdos de Kaigaku.
Las batallas dan inicio y Kaigaku tiene un enfrentamiento con Zenitsu Agatsuma, donde recuerda el momento que se convirtió en demonio. En su recuerdo, se revela que Kokushibo le ofreció la sangre de Muzan con el fin de convertirlo en un demonio ya que era un usuario de las Técnicas de Respiración y sólo como un aliado suyo, lograría volverse fuerte.
Para llevar a cabo la transformación, Kokushibo le dio una gran cantidad de sangre y luego de hacerlo, alegó que sí una sola gota de dicha sangre es derramada en el suelo, Kaigaku moriría inmediatamente[4].
Mientras tanto, Kokushibo sigue en espera dentro de la fortaleza. En ese momento, es testigo de que la presencia de Akaza se ha desvanecido, dando a entender que su compañero ha muerto. Expresa molestia con lo sucedido y añade que la Luna Superior Tres siempre fue débil, incluso cuando fue capaz de abrir un camino hacía la cima. Acto seguido, desenvaina su espada y corta diversos pilares que tenía en frente[5].
Los Pilares siguen su camino firme mientras derrotan a las Lunas Demoníacas. Gyomei Himejima y Muichiro Tokito se encuentran cerca de las instalaciones donde está Muzan, sin embargo, ambos terminan siendo separados. Muichiro cae un piso abajo y se encuentra con Kokushibo, quien estuvo esperando durante bastante tiempo la llegada de los cazadores. Cuando la Luna Superior Uno ve al joven cazador, por razones que desconoce, le transmite un sentimiento familiar[6].
Kokushibo se enfrenta a Muichiro.
Kokushibo observa el cuerpo del cazador con su Mundo Transparente y analiza cada parte de su estructura. Mientras, Muichiro analiza a su oponente y siente que no puede atacar debido a la aterradora y fuerte presencia que emana la luna superior, añade que nunca antes en su vida había sentido miedo en una batalla. A diferencia del resto de las Lunas Demoníacas, la Luna Superior Uno luce digno y majestuoso ante sus ojos. Kokushibo procede a preguntar el nombre del joven y éste termina por presentarse.
Finalmente, revela que durante sus días como humano, su nombre era Michikatsu Tsugikuni y deduce que su apellido desapareció con el paso del tiempo. Luego, añade que Muichiro es miembro de la Familia Tsugikuni y por lo tanto, también es su descendiente.
Muichiro no logra comprender a fondo la revelación y en lugar de estar nervioso, decide calmarse y serenar su mente. Kokushibo se percata de que la fuerza mental del joven es bastante extraordinaria debido a su capacidad para calmarse con rapidez. Acto seguido, Muichiro hace uso de la Respiración de la Niebla con el fin de dar inicio a la batalla. Sin embargo, sin importar que postura utilice, todas son esquivadas sin muchos esfuerzos. La Luna Superior Uno comenta que posee una buena técnica y cree que está bastante refinada para la edad del joven cazador, sintiéndose orgulloso de que sus 'células' aún persistan en las generaciones actuales.
El joven cazador se molesta con las palabras de Kokushibo y comenta que ni una sola célula ni una gota de sangre de su familia reside en su cuerpo. Seguido, su Marca de Cazador se manifiesta en su cara y procede a atacar aplicando la Séptima Postura: Neblina. Kokushibo se sorprende porque el joven tenga la marca y se asombra con la postura, ya que es una que nunca antes vio. Impresionado con las habilidades y capacidades de Muichiro, decide desenvainar su espada como signo de respeto a su descendiente e inmediatamente hace uso de su Respiración de la Luna y aplica la Primera Postura: Luna Oscura - Santuario Nocturno, logrando producir un corte vertical generando numerosas cuchillas rotatorias de tamaño medio. Con la postura, cortó parte de la muñeca del joven cazador.
Kokushibo inmoviliza a Muichiro y le propone convertirse en demonio.
Muichiro intenta detener el sangrado y se sorprende con la Técnica de Respiración que utiliza. Aún sin rendirse, se mantiene firme e intenta arremeter contra el demonio. Kokushibo siente que es sorprendente que el joven siga intentando luchar a pesar de la gravedad de su herida. Cuando Muichiro intenta empuñar su espada, Kokushibo la da vuelta y la clava en el hombro del joven y hace que atraviese un pilar, provocando que el cazador quede atrapado sin posibilidad de moverse. Acto seguido, Kokushibo le propone convertirse en un demonio para que sea de utilidad para Muzan[7].
Kokushibo menciona sentirse conmovido con el hecho de que uno de sus descendientes siga con vida y le asegura al joven cazador que sí desea regenerar su brazo, lo logrará convirtiéndose en un demonio además de que son altas las probabilidades de que Muzan lo acepte como aliado.
En vista de que Muichiro está perdiendo demasiada sangre, Kokushibo decide detener la perdida en un intento de convencer al joven. En ese momento, Genya Shinazugawa es testigo de lo sucedido y decide disparar en dirección al demonio.
Kokushibo sin embargo, parece percatarse de su presencia y esquiva sin mucho esfuerzo la bala. Con una gran velocidad, aparece detrás de Genya y procede a cortar su brazo; éste no se rinde e intenta desenvainar su espada pero Kokushibo corta su otro brazo y luego su torso por la mitad. Luego de analizar el estado del joven y que éste no esté muriendo, llega a la conclusión de que es el tipo de cazador que ingiere demonios. Tiene un recuerdo de hace 300 años y revela que en el pasado existió un cazador con las mismas capacidades pero éste murió luego de ser cortado.
Kokushibo se ve obligado a retroceder por la llegada de Sanemi Shinazugawa.
Dado que Genya no murió luego del corte, cree que lo mejor para matarlo es cortándole su cabeza. Seguido, desenvaina su espada e intenta cortar la cabeza del joven pero sus acciones son detenidas cuando Sanemi Shinazugawa llega al lugar y hace uso de su Respiración del Viento.
Genya se percata de que su hermano llego al lugar para salvarlo y se disculpa con él. Kokushibo se ve obligado a retroceder ante el ataque y con un simple vistazo, cae en cuenta que su nuevo oponente es un Pilar del viento. Observa la escena de ambos hermanos y alega sentir un poco de nostalgia cuando los ve. Sanemi se molesta porque su hermano menor ha sido cortado en varias partes y decide arremeter contra la Luna Superior. Inmediatamente, Kokushibo se coloca en posición para luchar y con su espada logra lanzar una serie de cuchillas rotatorias de diversos tamaños contra el Pilar.
El ataque de Kokushibo es esquivado rápidamente y Sanemi se desliza debajo de sus piernas con el fin de poder cortarlas pero Kokushibo salta en el aire y esquiva el ataque. Acto seguido, Sanemi aplica la Primera Postura: Torbellino de Polvo, obligando a Kokushibo a detener su ataque con su espada desenvainada. El Pilar se asombra al ver el tipo de espada que posee y afirma que es demasiado asquerosa[8]. Con la hoja de ambas espadas chocando entre sí, Kokushibo procede a aplicar la Quinta Postura: Vórtice Maldito de Luna Fantasmal logrando realizar un corte con forma de vórtice en dirección ascendente rodeado de cuchillas rotatorias de diversas formas y longitudes, destruyendo varios pilares a su alrededor y evitando que Sanemi tenga oportunidad alguna de atacar. El Pilar se molesta ante el hecho de que su oponente es capaz de lanzar ataques destructivos sin siquiera mover su espada.
Sanemi avanza y decide contrarrestar los ataques de la Luna Superior aplicando la Tercera Postura: Árbol Balanceándose en el Aire de la Montaña. Kokushibo elogia las habilidades del Pilar, alegando que éste se encuentra en el punto máximo de su técnica y habilidades. Sanemi, parece ignorar lo que el demonio dice y, comienza a analizar su modo de pelea; llega a la conclusión de que los ataques lanzados del enemigo están rodeadas de unas cuchillas que cambian constantemente de tamaño y longitud, sin seguir un patrón establecido, lo que las convierte en ataques difíciles de esquivar. Considera que, si no fuera por su experiencia como pilar, podría haber muerto con el primer ataque. Mientras sigue analizando, se molesta con el hecho de que un simple demonio sea capaz de utilizar Técnicas de Respiración. Emocionado, afirma que Kokushibo es un demonio que vale la pena matar.
Kokushibo esquiva el ataque de Sanemi.
Sanemi aplica la Segunda Postura: Garras de Viento Purificador con el fin de destruir la brecha que separa a ambos, pero su ataque es cortado fácilmente por Kokushibo. Sin rendirse, se aproxima y lanza un ataque desde arriba pero la Luna Superior detiene su intento con su espada. En ese momento, Sanemi intenta contraatacar con la espada de su hermano, la cual está siendo sujetada con los dedos de su pie, y Kokushibo se percata rápidamente y esquiva el ataque segundos antes de que la espada perfore su garganta.
Kokushibo lanza un ataque con su espada, obligando al Pilar retroceder unos cuantos centímetros lejos. Ambos siguen blandiendo sus espadas y lanzan un ataque simultaneo provocando que los pilares a su alrededor sigan destruyéndose. Kokushibo afirma sentir nostalgia y recuerda que, durante la Era Sengoku se enfrento al antiguo Pilar del Viento y lucharon del mismo modo.
La nariz de Sanemi comienza a sangrar ante el esfuerzo que realiza para esquivar los ataques de su oponente y se molesta consigo mismo por haber fallado en su ataque anterior. Acto seguido, la Luna Superior aplica la Sexta Postura: Luna Solitaria en la Noche Avīci realizando un potente y devastador corte en forma de vórtice que se dirige a varias direcciones, destruyendo gran parte de su alrededor con cuchillas rotatorias de tamaño grande y provocando que Sanemi resulte gravemente herido.
Kokushibo elogia la insistencia del Pilar pero alega que debería detenerse ya que, debido al ataque, terminará perdiendo sus órganos sí se mueve. De repente, su frecuencia cardíaca empieza a aumentar y comienza a tambalearse. Sanemi se emociona y ríe ante el hecho de saber que su sangre también es capaz de afectar incluso al rango más alto de las Doce Lunas Demoníacas[9].
Gyomei Himejima aparece y repele con facilidad el ataque de Kokushibo.
Aprovechando la oportunidad, Sanemi ataca a Kokushibo y éste último se sorprende de que el Pilar aún sea capaz de moverse a pesar de tener heridas graves y mientras analiza su cuerpo, observa que fue capaz de controlar sus músculos para coagular la sangre y detener el sangrado. Kokushibo considera que la pelea con su oponente es divertida. Entretanto, ambos lados siguen lanzando ataque tras ataque y Kokushibo, por error, pisa la espada de Sanemi; éste intenta aprovechar la oportunidad pero la Luna Superior es más rápida e intenta cortar su cuello. Inmediatamente, Sanemi toma la pistola de su hermano y le dispara al Demonio, sin éxito alguno, ya que éste logra esquivar con mucha facilidad las balas.
Acto seguido, Kokushibo aplica la Tercera Postura: Luna Mortal de Abandono - Cadena dando lugar a la creación de varios cortes provocando una especie de torbellino alrededor generando un gran daño en la zona que le rodea. Sanemi resulta ileso del ataque y se revela que Gyomei Himejima llegó al lugar y logró repeler con facilidad dicha postura. La Luna Superior muestra cierta molesta al percatarse que los pilares siguen apareciendo frente a él[10].
Gyomei le informa a Sanemi que se encargará de entretener al Demonio y le pide coser sus heridas mientras tanto. Kokushibo observa fijamente al Pilar y a través del Mundo Transparente analiza la estructura de su cuerpo y se emociona al percatarse que han pasado 300 años desde la última vez que vio a un espadachín con su cuerpo perfeccionado a sus límites. Entretanto, Gyomei sostiene el mayal de su arma y comienza a balancear la cadena de su mangual mientras se prepara para hacer uso de la Respiración de la Roca. Kokushibo parece sentirse abrumado al ver que el Pilar está atrayendo a su lugar el aire que les rodea.
Acto seguido, Gyomei lanza su mangual y la Luna Superior evita el arma segundos antes de que impacte en él. Intenta hacer uso de su Respiración de la Luna pero Gyomei lo detiene lanzando su hacha encadenada cerca de su cuello. Kokushibo se sorprende con las capacidades del Pilar y sigue intentado usar su respiración pero sus intentos son en vanos, debido a que Gyomei no detiene sus ataques. Gyomei se aproxima a paso firme en dirección del Demonio mientras aplica la Segunda Postura: Rotura de la Superficie Celestial provocando un temblor que desestabiliza a Kokushibo momentáneamente y al mismo tiempo, lanza su mangual a la cara de la Luna Superior.
Kokushibo y Gyomei lanzan ataques simultáneos provocando que estos choquen en el espacio.
Kokushibo esquiva rápidamente el ataque pero se ve rodeado por las cadenas del hacha e intenta cortarlas pero el material con la que están realizadas es imposible de cortar. Al verse en un aprieto y a punto de que las cadenas estén por cortar su cuello, decide agacharse como último recurso y sólo parte de su cabello resulta cortado. Con el fin de evitar que la situación se repita, procede a acortar la distancia que separa a ambos y mientras intenta acercarse, Gyomei destruye su espada. Sin rendirse, Kokushibo aplica la Segunda Postura: Flores de Perlas Iluminadas por la Luna y Gyomei aplica la Cuarta Postura: Riolita - Conquista Rápida, provocando que sus ataques choquen y la cara del Pilar resulte herida.
Luego del choque de ambos ataques, y mientras muestra desprecio por su oponente, Kokushibo afirma que sin importar cuantas veces corte su espada o su cuerpo, éste siempre se regenerará. Gyomei no parece mostrar importancia a las palabras del Demonio y comenta que le hubiera gustado hacer uso de su as bajo la manga durante su enfrentamiento contra Muzan. Mientras cruza ambos brazos y reúne su fuerza, sus marcas de cazador comienzan a manifestarse[11]. Mientras tanto, Muichiro logra liberar su espalda y comienza a cubrir parte de sus heridas para detener el sangrado y se encuentra decidido ayudar al resto con el fin de vencer a Kokushibo, incluso sí eso significa morir. Al mismo tiempo, Genya le pide al joven pilar sí puede ayurdarle y entregarle los mechones de cabellos que Gyomei le corto a Kokushibo.
Kokushibo observa las marcas del Pilar y menciona sentir pena por el éste. Gyomei no comprende y Kokushibo añade que, haciendo uso del Mundo Transparente y tras analizarlo, el Pilar debe tener una edad de alrededor de 27 años y luego explica que aquellos que despierten su marca morirán, sin excepción alguna, antes de llegar a la edad de 25 años. Sostiene que, a pesar de que la marca aumenta el poder de un cazador, sólo son un intercambio por la vida del usuario que las despierta. Aún observando al cazador, menciona que es demasiado trágico que deba morir por haber despertado dichas marcas, en especial, porque sus habilidades y cuerpo están entrenados a su punto máximo y desaparecerán sin dejar rastro en el mundo.
Kokushibo enfurece con la afirmación de Gyomei y arremete contra éste.
Gyomei afirma que no es trágico el hecho de que deba morir, particularmente, por el hecho de que es un cazador y la muerte no es más que una noticia vieja en su día a día, en especial, ya que nunca está seguro de sí el mañana podrá llegar. Sostiene que, como pilar, su vida no puede verse limitada a querer mantener y preservar su fuerza vital. Kokushibo menciona no entender su determinación y sólo como un demonio será capaz de preservar su actual estado. Gyomei se molesta con las afirmaciones de Kokushibo y le pide a la Luna Superior dejar de promulgar sus ideales a otros. Seguido, añade que mintió sobre un hecho y revela que, probablemente, exista alguien que haya sobrevivido más allá de los 25 años luego de despertar su marca de cazador. Kokushibo al escuchar tal afirmación, se siente un tanto abrumado y Gyomei se alegra de haber acertado en sus sospechas. Acto seguido, las palabras de Gyomei, hacen que el demonio decida arremeter encontra del Pilar.
La espada de Kokushibo impacta contra las cadenas de Gyomei y no logra realizar un ataque efectivo. Ambos comienzan a lanzar ataques simultáneos y, mientras tanto, Sanemi cura sus heridas y despierta su marca de cazador. Inmediatamente, interrumpe la batalla de su compañero y ataca a Kokushibo, sorprendiendo a éste último y siente curiosidad sí todos los pilares tendrán su marca. Al mismo tiempo, mientras Kokushibo intenta defenderse de los constantes ataques del pilar, Gyomei lanza su mangual hacía la cara del enemigo, logrando sorprenderlo con el ataque. Kokushibo se siente demasiado sorprendido e incluso confiesa que sólo esquivo el ataque por poco. Observa a ambos pilares y expresa no poder creer que ambos sean capaces de estar coordinados con sus ataques a pesar de ser usuarios de técnicas diferentes[12].
Entre los diversos ataques que recibe, Kokushibo analiza a cada uno de sus oponentes. Aunque no quiera admitirlo, Gyomei es un espadachín fuerte con un gran destreza a pesar de que éste ciego y sus armas son de calidad, luego, observando a Sanemi, sí bien pueda destacarse por su fuerza, su espada es demasiado simple y se encuentra decidido a destruirla. Al detener uno de los ataques de Sanemi, Kokushibo intenta destruir su espada pero se ve obligado a retroceder cuando el Pilar logra mejorar sus reflejos. Mientras retrocede, el mangual de Gyomei impacta a espaldas de él, evitando que siga retrocediendo. Acto seguido, Gyomei reduce la distancia que separaba a ambos y con su hacha, logra cortar la oreja de la Luna Superior.
Kokushibo revela la verdadera forma de su espada.
Sanemi y Gyomei lanzan un ataque simultaneo mientras aplican la Séptima Postura: Tempestad Tengu y la Primera Postura: Hidra de Serpentinita respectivamente. Todo el vestuario de Kokushibo y parte de su cabello son cortados y destruidos. Los pilares avanzan hacía su oponente y se encuentran decididos a cortar su cuello. La Luna Superior observa a ambos y en cuestión de segundos, Sanemi y Gyomei reciben heridas múltiples en todo su cuerpo. Kokushibo se burla de ambos y menciona que sólo arruinaron su vestuario y con sus simples cortes, no serían capaces de lastimar ni siquiera a un bebé.
Acto seguido, revela que su espada fue alargada con tres hojas que se extienden desde en dos direcciones. Luego, añade que, una vez que acabe con ambos, el resto de los cazadores serán una presa fácil[13]. Como resultado del repentino ataque, Sanemi pierde dos de sus dedos y alega que, sí no fuera por el hecho de que compañero cambio la trayectoria de su ataque, definitivamente hubiera perdido ambos brazos. Observa abrumado a Kokushibo y no puede asimilar la fuerza y capacidades que éste posee. Además, menciona sentirse preocupado por no llegar a ser capaz de evitar el siguiente ataque. Kokushibo no se detiene y aplica la Séptima Postura: Espejo Siniestro - Gloria Lunar, logrando lanzar un corte vertical que produce otros varios cortes multidireccionales con gran alcance, sorprendiendo a ambos Pilares al descubrir que el Demonio fue capaz de mejorar sus capacidades luego de revelar la forma original de su espada.
Kokushibo, sin dar oportunidad a los cazadores de atacar, aplica la Octava Postura: Cola Giratoria del Dragón Lunar logrando lanzar un corte frontal con cuchillas rotatorias de gran tamaño, provocando que Sanemi y Gyomei se vean obligados a retroceder. Aún sin detenerse, aplica la Novena Postura: Descenso Lunar - Interminable Paisaje Lunar dando lugar a la creación de un torbellino cubierto de cuchillas rotatorias en diversos tamaños sin seguir una dirección fija, logrando rodear a ambos oponentes. Como resultado de los constantes ataques, Sanemi comienza a perder fuerza y resulta gravemente herido.
Genya ingiere parte de la espada de Kokushibo.
Aprovechando el estado de Sanemi, Kokushibo aplica la Décima Postura: Guillotina Penetrante - Hiedra Lunar logrando enviar hacía el pilar un triple corte potente en dirección descendente con cuchillas rotatorias de gran tamaño. Sin posibilidad de moverse, Sanemi observa como el ataque se dirige hacía él. En ese momento, aparece Muichiro afirmando que no dejará morir a su compañero. Mientras tanto, Genya observa la escena a lo lejos y se prepara para realizar un ataque sorpresa, pero se siente miedo de volver a ser cortado por la espada de la Luna Superior. Sin embargo, Genya recuerda unas palabras que le dijo Tanjiro, haciendo que se arme de valor. Decidido a ayudar al resto, procede a ingerir parte de la espada de Kokushibo[14].
La intensidad de la batalla aumenta. Gyomei intenta aplicar su quinta postura pero es detenido cuando Kokushibo aplica la Decimosexta Postura: Arco Iris Lunar - Luna Fragmentada, dando lugar al lanzamiento de cortes en dirección descendente con cuchillas rotatorias de tamaño gigante, logrando producir diversos cráteres en suelo y rodeando el espacio que le rodea. Gyomei no comprende y llega a la conclusión de que las acciones del Demonio no son naturales e intenta descubrir cómo es capaz de predecir todos sus ataques. Mientras evita los constantes ataques de Kokushibo, decide afinar sus sentidos y termina ingresando al Mundo Transparente, logrando analizar la estructura del cuerpo de la Luna Superior.
Mientras tanto, Kokushibo lanza ataques constantes a Muichiro, Sanemi y Gyomei, sin darles oportunidad alguna de atacar. A pesar de sus intentos, ningún pilar logra destruir la distancia que los separa de la Luna Superior. Muichiro idea un plan repentino y el resto de sus compañeros logran adaptarse a él de manera rápida. Los tres avanzan firmemente en dirección del Demonio con el fin de que uno acorte el rango para distraerlo y el resto se encargue de cortar su cuello. Kokushibo parece percatarse de las acciones de los Pilares y decide aplicar la Decimocuarta Postura: Calamidad - Luna Creciente Divina, que le permite lanzar un vórtice a gran escala con cuchillas rotatorias de gran tamaño que cubren gran parte del área que le rodea, obligando, nuevamente, a los pilares a retroceder.
Gyomei arranca el brazo de Kokushibo.
Desde lejos, Gyomei lanza una parla de su collar con el fin de distraer a la Luna Superior y poder lograr que sus compañeros avancen y acorten la distancia que les separa. La perla impacta con gran potencia en la mano de Kokushibo y éste se sorprende al sentir que algo choca en su mano. Expresa molestia al percatarse de que dejó pasar un detalle tan importante como ese por estar ocupado observando al resto de los pilares.
Sanemi aprovecha el momento de distracción y lanza un torbellino de polvo pero Kokushibo logra esquivarlo, sin embargo, al mismo tiempo, Gyomei lanza su mangual en dirección al Demonio, y logra arrancar su brazo derecho por completo.
Mientras regenera su brazo con una gran velocidad, siente el impacto de otra espada perforar su abdomen. Se revela que, Muichiro, luego de perder su pierna izquierda entre los ataques de Kokushibo, logró acortar la distancia que le separaba de la Luna Superior y fue capaz de clavar su espada en el estomago de éste.
A pesar de sus intentos, el cuello de Kokushibo no logró ser cortado y Gyomei junto a Sanemi se preparan para atacar simultáneamente. Mientras observa a su alrededor, Kokushibo se percata de que Muichiro es capaz de ingresar al Mundo Transparente y cree que, Gyomei, también puede hacer lo mismo pero es más problemático que el menor, ya que ésta manipulando la estructura de su propio cuerpo para evitar que sea atacado. A pesar de que todo lo que sucede es demasiado impredecible, se encuentra seguro que, una vez que sea capaz de descifrar sus planes, serán fáciles de derrotar. En ese momento, Genya, ahora transformado en demonio como resultado de ingerir la espada de la Luna Superior, dispara varias veces y Kokushibo se percata del ataque y utiliza su espada para esquivarlos[15].
Genya inmoviliza a Kokushibo luego de transformarse en Demonio. Mientras tanto, Gyomei y Sanemi aprovechan la oportunidad.
Sin comprender que sucede, Kokushibo se sorprende cuando las balas, que pensó que logró esquivar, impactan en varias partes de su cuerpo. Observa al responsable y se percata que Genya se ha transformado en un demonio y luego analiza su pistola. Cuanto intenta determinar lo sucedido, una serie de troncos comienzan a brotar en los lugares donde las balas impactaron. Inmediatamente, se da cuenta que esa técnica sólo es posible con las Técnicas de Sangre Demoníacas. Al observar nuevamente al joven, llega a la conclusión de que éste ingirió su cabello y espada. Ahora, completamente inmóvil, observa como Gyomei y Sanemi avanzan sobre él. Sabiendo que su vida corre peligro, tiene un sentimiento de nostalgia y comienza a recordar su vida de hace 400 años atrás.
En un día de luna sangrienta, sesenta años después de haber renunciado a su humanidad y transformarse en Demonio, Kokushibo tiene un inesperado reencuentro con su hermano gemelo menor Yoriichi, el cual ya había envejecido. El menor, llora mientras ofrece sus condolencias por el hecho de que su hermano ahora es un Demonio y, como cazador, es su deber matarlo. Kokushibo observa a su hermano y sigue sin poder creer lo que ve; aquel niño que nunca reflejó emoción alguna, estaba expresando lastima y lágrimas a él.
Yoriichi adopta una postura de ataque y le informa a su hermano mayor, que lo atacará. Kokushibo siente que lo único que debe hacer es defenderse y matarlo, sin embargo, sin tener tiempo a reaccionar, Yoriichi corta su garganta. Kokushibo recuerda su pasado juntos, gritando con enojo cómo los dioses siempre le sonrieron y cómo fue bendecido con habilidades increíbles como espadachín desde joven, incluso, dejándolo vivir hasta la vejez mientras que todos los demás individuos marcados murieron a la edad de 25 años. Observa a su hermano y cree su era absolutamente impecable y no tenía defecto alguno. Furioso con la situación, muestra deseos de matar a su hermano, aún siendo consiente de que no tendrá tiempo para defenderse. Antes de que Yoriichi tuviera la oportunidad de cortarle su cabeza, Kokushibo es testigo de como su hermano tiene un muerte natural debido a la vejez mientras seguía de pie[16].
Varias cuchillas surgen del cuerpo de Kokushibo.
Con su hermano recién fallecido, siente que, nuevamente, ha sido humillado por éste y, desde entonces, se propuso siempre ganar. Cuando termina de recordar a su hermano menor y con su vida al límite, Kokushibo ruge a todo pulmón de ira y frustración. La potencia del rugido fue demasiado, provocando que Gyomei y Sanemi salgan despedidos hacía atrás. Y al mismo tiempo, Kokushibo logra librarse de las troncos que rodeaban su cuerpo.
Aún gritando de frustración, comienzan a lanzar diversas cuchillas rotatorias que impactan en el cuerpo de todos sus oponentes provocandoles heridas graves, cortando a Muichiro y a Genya por la mitad. Kokushibo molesto y en vista de que el joven pilar, a pesar de sus graves heridas, sigue aferrándose a él, comienza a brotar de su cuerpo una gran cantidad de cuchillas similares a a la hoja de su espada de carne. Muichiro, a punto de morir, se siente abrumado y muestra resentimientos al no ser capaz de poder ayudar al resto.
Mientras observa al Demonio, cree que es un completo monstruo pero, al percatarse que Gyomei y Sanemi no se han rendido, se encuentra decido a proteger a todos hasta el final. Kokushibo se prepara para lanzar otro ataque con todas las cuchillas de su cuerpo y Muichiro se percata de sus intenciones, en medio de la desesperación y frustración al no poder ser de ayuda para el resto, su espada, que aún sigue perforando la parte derecha del abdomen de la Luna Superior, comienza a cambiar poco a poco a un color carmesí. Kokushibo visualiza la espada y ser sorprende con lo sucedido mientras su cuerpo comienza a retorcerse de dolor.
Sanemi logra avanzar hacía Kokushibo e intenta cortar su cuello, sin embargo, su ataque es esquivado cuando el Demonio lanza otras cuchillas rotatorias de su cuerpo. Genya observa la situación desde el suelo y se percata que la Luna Superior lo está ignorando por completo. Aprovechando la situación y reuniendo lo último que le queda de fuerza, utiliza su Técnica de Sangre Demoníaca, provocando que otros troncos broten del cuerpo de Kokushibo. Nuevamente inmóvil, tanto Gyomei como Sanemi arremeten contra él y realizan varios ataques con sus armas.
Gyomei y Sanemi cortan la cabeza de Kokushibo.
Kokushibo grita a todo pulmón y logra evitar que las armas corten su cuello y perforen su cuerpo. Gyomei se sorprende cuando su mangual no logra producirle daño alguno y expresa molestia ante lo dura que es la cabeza del Demonio. Sin posibilidades de moverse, Kokushibo intenta utilizar su técnica pero se da cuenta que, debido a los brotes que rodean su cuerpo, sus técnicas también se han visto afectadas. Observando la espada carmesí de Muichiro, recuerda una conversación con su hermano donde intenta comprender a quién es que éste desea heredarle su voluntad. Acto seguido, el mangual de Gyomei y la espada de Sanemi impactan entre sí y ambas comienzan a cambiar a color carmesí. Como resultado del cambio de color, ambos logran cortar la cabeza de la Luna Superior[17].
Con su cabeza cortada y a punto de morir, Kokushibo sólo tiene la imagen de su hermano en mente. Recuerda el momento en que hablaron sobre sus sucesores a futuro y cuando su hermano comenzó a ser optimista y a sonreír alegando estar feliz de que su generación sea única, Kokushibo no pudo evitar sentirse asqueado e irritado. Incluso, cientos de años después, sigue sin entender qué fue lo que provocó la sonrisa de su hermano. De regreso al campo de batalla, mientras observa a sus oponentes, expresa molestia de que existan humanos capaces de perseverar hasta el final, usar técnica de demonio sin siquiera ser uno, no morir incluso después de sufrir heridas graves y que crezcan superando sus límites hasta el punto de rivalizar con la fuerza de los demonios. Muestra repudio por le hecho de que, incluso, sean capaces de tener armas teñidas de rojo carmesí sin siquiera ser usuarios de la Respiración del Sol.
Enfurecido ante la simple idea de perder a manos de seres tan ridículos como los humanos se esfuerza al máximo y logra detener el sangrado de cuello. Inmediatamente, Gyomei le da ordenes a Sanemi de no detenerse y atacar hasta el final, en especial, para evitar que el sacrificio de sus compañeros no sea en vano. Llorando por la situación, Sanemi aplica la Octava Postura: Primer Corte Vendaval, logrando producir diversos cortes en el cuerpo de la Luna Superior. Luego, Gyomei aplica la Quinta Postura: Rueda de Piedra Firme, sin embargo, Kokushibo se las arregla para evitar un corte mortal.
Kokushibo se transforma en un monstruo.
Rodeado por los pilares, Kokushibo decide cortar el brazo de Muichiro para evitar que la espada siga afectando a su cuerpo. Luego, sujeta fuertemente los troncos que brotan de su cuerpo y arranca un poco de éste. Ahora con parte de la carga liberada, su cabeza comienza a regenerarse de a poco hasta transformarse en una versión completamente grotesca de sí mismo, con varios colmillos emergiendo de su boca, un par de cuernos saliendo de su cabeza y varios apéndices afilados.
Gyomei y Sanemi intentan evitar su propósito, sin embargo, Kokushibo siente que ya ganó al poder regenerar su cabeza tras una decapitación y sólo aquellos que utilicen la Respiración del Sol podrán derrotarlo. Acto seguido, cuando observa al pilar avanzar en su dirección mientras blande su espada, ve su reflejo en la espada y no puede creer en el monstruo en que se ha convertido.
Mientras observa su nueva forma, una voz al fondo de su mente le interrumpe. Yoriichi, cuando era tan sólo un niño, le recuerda a su hermano su sueño de ser el samurái más fuerte del país y que él mismo quería ser el segundo más fuerte detrás de su hermano mayor. Luego de recordar su sueño inicial, se observa a sí mismo y se cuestiona sí todo lo que consiguió como demonio fue lo que realmente quería. Aún distraído por sus recuerdos, Gyomei y Sanemi siguen atacando y cortan nuevamente su cabeza. Kokushibo se percata de que su cuerpo se está desintegrando e intenta utilizar su técnica para regenerarse pero no lo logra. A punto de morir, recuerda a su hermano llorando y termina revelando que siempre deseo ser como él[18].
Mientras se desintegra, comienza a recordar su pasado. Se revela que Kokushibo nació durante la Era Sengoku y cuando era humano, su nombre era Michikatsu Tsukiguni. En esa época, los gemelos eran mal vistos y eran percibidos como fenómenos capaces de causar un desastre a su alrededor. Debido a esto, su padre intentó matar a su hermano al nacer, pero su madre se lo impidió, con una condición clara: cuando Yoriichi cumpliera los diez años sería llevado a un templo para convertirse en monje mientras que Michikatsu sería preparado para ser el siguiente sucesor de la familia.
Yorichii observa el regalo de su hermano.
Ambos hermanos crecieron de maneras completamente diferentes, desde la ropa que vestían hasta el hogar en el que vivían. Yoriichi, quien creció encerrado en una habitación separada por tres Tatamis, era visitado por Michikatsu a escondidas de su padre y decidió obsequiarle una flauta que conservaría como un tesoro la cual Michikatsu hizo con madera tallada. El mayor siempre considero al menor demasiado infantil y lamentable por su constante costumbre de estar apegado a su madre.
Un día, cuando tenía siete años, por primera vez en su vida, Yoriichi habló y sonrió al ver a su hermano practicar con su maestro sus habilidades como espadachín, algo que sorprendió a todos ya que pensaban que había nacido con sordera ya que en toda su vida no le habían escuchado una sola palabra. Lo primero que dijo, fue que algún día sería tan buen samurái como lo sería Michikatsu, sin embargo, éste último desestimó dicho sentimiento y sintió repugnancia al verlo sonreír. Era bien sabido que Yoriichi sería enviado al templo cuando tuviera diez años pero, aún así, uno de los hombres de su padre, encargado de entrenar a Michikatsu, decidió seguirle la corriente al más joven y decidió mostrarle una postura de kendo simple. Inesperadamente, el menor comenzó a atacar después de asumir esta postura, lanzando cuatro golpes contra el hombre y sorprendiendo a su hermano, quien, a pesar de su entrenamiento, nunca había podido derribar a dicho subordinado. Sin embargo, Yoriichi no podía soportar la sensación de golpear a alguien y renunció a su objetivo de convertirse en un samurái.
Michikatsu, al ver las increíbles habilidades de su hermano, a menudo le preguntaba cómo se las arregló para golpear al hombre y Yoriichi le explicó que antes de tomar una postura, respiró profundamente, examinando su alineación ósea, contracción muscular y flujo sanguíneo, describiendo lo que, probablemente, fue una forma temprana de respiración, pero en lugar de hablar sobre la espada y continuar entrenando, felizmente le dijo a Michikatsu que preferiría jugar sugoroku y volar cometas con él en su lugar dejando al mayor decepcionado con su revelación. Esta conversación hizo que Michikatsu se diera cuenta de que, para su hermano, los cuerpos de los seres vivos eran transparentes, lo que le hizo perseguir el dominio de la espada con renovada intensidad. Tiempo más tarde, hora que su padre sabía sobre el inmenso potencial de Yoriichi, sus roles fueron intercambiados y Michikatsu fue enviado al templo.
Yorichii revela que atesora el regalo de su hermano.
La noche en que su madre finalmente sucumbió a su enfermedad y falleció, Yoriichi llegó a la habitación de Michikatsu a las tres de la mañana para contarle la noticia a su hermano y despedirse de él, ya que planeaba ir al templo antes de que su padre pudiera convertirlo en el nuevo sucesor de la familia. Yoriichi expresó su gratitud a su hermano por darle su amor y cariñosamente sostuvo la flauta que Michikatsu le había dado antes.
Michikatsu, sin embargo, estaba irritado, preguntándose cómo Yoriichi podría atesorar una flauta que ni siquiera podía tocar sintonizada, y vio a su hermano partir sin decir nada.
Sus celos por su hermano solo aumentaron cuando leyó el diario de su madre después de su muerte. En el diario, se revela que Yoriichi sabía todo sobre la enfermedad de su madre desde que moriría y la creciente debilidad del lado izquierdo de su cuerpo. A partir de entonces, Michikatsu sintió un fuerte resentimiento hacía el más joven, no sólo por ser un superdotado físicamente, sino también un genio[19].
Diez años después, Michikatsu se casó y tuvo hijos, convirtiéndose posteriormente en un samurái. Una noche, un Demonio atacó su campamento, asesinando a todos sus hombres y cuando estaba a punto de matarlo, Yoriichi hizo su aparición salvando su vida y asesinando al Demonio. Es entonces que reveló que en lugar de ir al templo, dedicó los siguientes diez años de su vida a convertirse en Cazador de Demonios, lamentando no haber podido llegar a tiempo para salvar a sus subordinados. Michikatsu observo al menor y se percató que se había convertido en un hombre aún más fuerte.
Consumido por los celos, decidió seguir a su hermano, abandonar a su familia y dedicarse a cazar Demonios. En su nuevo camino, fue testigo de como su hermano intentó enseñarle a todos sobre las Técnicas de Respiración, pero ninguno, nunca logró alcanzar su nivel. En vista de que, a pesar de todos su esfuerzos, él tampoco podía lograrlo, decidió aprender a manejar su propio estilo de respiración conocida como Respiración de la Luna.
El cuerpo de Kokushibo se desintegra y se revela la flauta de madera que le obsequió a su hermano menor.
Eventualmente terminó desarrollando su propia marca de Cazador la cual era similar a la de su hermano, sin embargo, el precio por desarrollar esa marca era alto: todos aquellos que la desarrollaban, morirían a los 25 años causando que tuviera miedo de morir. Ante la desesperación por su destino, una noche se encontró cara a cara con Muzan Kibutsuji quien le hizo el ofrecimiento de convertirse en Demonio a cambio de salvar su vida. Sin titubear demasiado, se convirtió en un Demonio cambiando su nombre a Kokushibo.
Recordando el día que su hermano falleció y se sintió completamente humillado, decidió cortarlo por la mitad y en ese momento, del cuerpo de su hermano cayó una bolsa que contenía la flauta que le obsequio durante sus días de juventud. Finalizado los recuerdos, comienza a cuestionarse su camino y siente lastima por haber abandonado su familia, matado a su único descendiente y haber roto su código de samurái por buscar poder. Finalmente, Kokushibo se desmorona por completo y al final, lo único que queda de él es un pedazo de la flauta de madera que le regaló a Yoriichi cuando eran unos niños[20].
Arco de la Cuenta Regresiva al Amanecer[]
Un arduo enfrentamiento entre Muzan Kibutsuji, los Pilares y algunos cazadores se lleva a cabo luego de que las Doce Lunas Demoníacas hayan sido derrotadas. Como resultado del enfrentamiento, Tanjiro Kamado termina gravemente herido y al borde de la muerte, comienza a tener recuerdos de uno de sus antepasados[21].
Yoriichi recuerda la sonrisa y el regalo de Michikatsu.
En dichos recuerdos, su antepasado se reúne con Yorīchi Tsugikuni, quien revela un poco sobre su vida junto a su familia. En la conversación asegura que, su hermano mayor Michikatsu, siempre fue un joven amable. Incluso, cuando era golpeado por su padre quien le recordaba constantemente que no debía estar junto a él, siempre mostró preocupación y aún con golpes en su cara, siempre le mostraba una sonrisa. El día que Michikatsu visito a Yoriichi y le regalo una flauta tallada en madera, le prometió que cada vez que necesitará ayuda, debía hacerla sonar y él llegaría a su lado para ayudarlo[22].
Muchos años más tarde, Yoriichi descubre que su hermano se había convertido en un demonio y desde entonces, se sintió culpable por no haber sido de ayuda para éste[23].
Referencias[]
- ↑ Kimetsu no Yaiba (Manga) — Capítulo 098
- ↑ Kimetsu no Yaiba (Manga) — Capítulo 099
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 128.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 145.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 157.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 164.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 165.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 166.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 167.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 168.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 169.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 170.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 171.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 172.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 173.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 174.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 175.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 176.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 177.
- ↑ Kimetsu no Yaiba Manga: Capítulo 178.
- ↑ Kimetsu no Yaiba (Manga) — Capítulo 185
- ↑ Kimetsu no Yaiba (Manga) — Capítulo 186
- ↑ Kimetsu no Yaiba (Manga) — Capítulo 187
